En Exponencial Confirming queremos que vayas aprendiendo a controlar tus finanzas personales de manera organizada y efectiva, por eso traemos para ti el siguiente artículo en el que encontrarás todo lo que debes saber sobre liquidez financiera personal; qué es, cómo calcularla y para qué sirve.

¿Qué es la liquidez financiera personal?

Este término hace referencia a la posibilidad de tener dinero en efectivo de manera rápida, es decir, la posibilidad que tienen ciertos activos para ser convertidos en efectivo de forma inmediata con el objetivo de cubrir nuestras obligaciones.

Cuando tenemos productos o bienes para los que existe un mercado en el cual se pueden comercializar con facilidad, estamos ante un activo líquido.

El activo más líquido que tenemos es el dinero en efectivo en la billetera, seguido por el saldo de nuestra cuenta bancaria o los cheques de los que dispongamos, ya que estos están disponibles en efectivo inmediatamente los necesitamos.

Por el contrario, los bienes raíces, vehículos, negocios, entre otros, son activos poco líquidos porque pueden tomar más tiempo en venderlos.

Entonces… ¿cuáles son los diferentes activos que existen?

  • Activos líquidos: dinero en efectivo, depósito en cuentas bancarias, cheques de pago diferido, entre otros.
  • Activos semilíquidos: aquellos bienes nuevos o usados en buen estado que puedes vender fácilmente como por ejemplo celulares o automóviles.
  • Activos ilíquidos: casas o apartamentos, terrenos, fincas, depósito a plazo fijo lejano al vencimiento, maquinaria de escasa demanda, dinero prestado, entre otros.

¿Cómo calculo mi nivel de liquidez?

Calcular tu nivel de liquidez es muy sencillo y para hacerlo necesitas conocer el concepto de pasivo a corto plazo; este hace referencia a los gastos de dinero que debemos afrontar de manera semanal, quincenal o mensual, es decir, el préstamo o un alquiler de vivienda, la mensualidad del colegio o la universidad de nuestros hijos, la cuota por la compra de un vehículo y distintos gastos domésticos, como el pago de seguros, servicios públicos, administración, alimentación, entre otros.

La tasa de liquidez financiera personal se obtiene después de dividir los activos líquidos entre los pasivos a corto plazo:

Liquidez = Activos Líquidos / Pasivos a Corto Plazo

Para que lo entiendas aún mejor, mira el siguiente ejemplo:

ACTIVOS LIQUIDOS PASIVOS A CORTO PLAZO
Ingresos en efectivo = $1.000.000 Cuota mensual de arriendo= $500.000.
Dinero en cuenta bancaria = $400.000 Gastos del mes = $1.000.000.
Vehículo de fácil reventa = $12.000.000 Cuota mensual de la tarjeta de crédito: $500.000
Total activos líquidos = $13.400.000 Total pasivos a corto plazo: $2.000.000

Liquidez Personal= $13.400.000 / $2.000.000 = 6,7

Si después de realizado el ejercicio de cálculo nuestro grado de liquidez resulta inferior a 2, se concluye que estamos ante una situación de iliquidez financiera personal, por lo que se hace necesario corregir hábitos de consumo para no sufrir consecuencias negativas en la economía doméstica, en nuestro caso estamos por encima de 2, lo que indica que no tenemos problemas. A pesar del valor de liquidez que nos arroja, se evidencia que los gastos mensuales exceden los ingresos, por lo que nos vemos obligados a recurrir a activos semilíquidos, lo cual no es lo más óptimo.

¡Ya sabes cómo calcular tu tasa de liquidez! Pero ¿para qué sirve?…

Tu grado de liquidez financiera, podrá determinar el impacto que tendría en tu economía doméstica, alguna situación de crisis que debas sortear, ya sea debido a situaciones externas, como problemas en la economía general del país o por situaciones laborales, como un despido. Por otro lado, tener claro tu grado de liquidez te ayudará a ahorrar con mayor eficiencia, lo que te permitirá gastar en lo que más te gusta, como por ejemplo, las vacaciones de tus sueños.

El no estar al tanto de nuestro grado de liquidez actual, trae otro tipo de problemas a la economía del hogar, por ejemplo: estaríamos obligados a vender nuestros activos en el peor momento del mercado, perdiendo así dinero, y se desperdiciarían grandes oportunidades de negocio, como la compra de una casa o un vehículo a buen precio.

Por todo lo anterior, te invitamos a que calcules con regularidad tu tasa de liquidez personal, como ejercicio de autocontrol económico, para que organices tus finanzas de la mejor manera.