En este tercer artículo de tecnología, en la serie sobre Inteligencia Artificial que estamos construyendo, trataremos el tema de los Robots. A pesar de que éste apartado tiene un pie afuera y el otro adentro del tema que proponemos (puesto que no todos los robots cuentan con inteligencia artificial), es un excelente complemento para entender la revolución de las máquinas que nos conduce hacia un futuro cercano y muchas veces predicho.

El término robot fue utilizado por primera vez en 1920 en la obra teatral del dramaturgo checo Karel Čapek, como una deformación de robota en su lengua natal, que quiere decir trabajo duro o servidumbre. Antes de esto, dos mil años atrás, ya se había producido el primer robot. Se trata de un ave mecánica que se movía a vapor construida en Grecia. En los siguientes años y hasta la actualidad se diseñaron infinidad de modelos funcionales mecanizados gracias a la presión por agua, aire o vapor, o automatizadas gracias a mecanismos de relojería.

Hoy en día, al mencionar la palabra robot, lo primero que se viene a la mente es un androide, es decir, un robot con forma humana que imita las funciones del hombre. Pero es necesario aclarar que no todos son así; los robots se dividen en cuatro categorías:

  1. Los ya mencionados androides.
  2. Los móviles, que cuentan con ruedas para transportar objetos de un lado a otro.
  3. Los zoomórficos, o sea con forma de animales (usualmente de artrópodos con seis o más patas), que se usan para exploraciones en zonas de alto riesgo como subterráneas, suboceánicas, volcánicas y espaciales
  4. Los poliarticulados, que suelen ser brazos mecánicos con fines industriales.

En el caso de la robótica, como en toda situación, es importante mirar ambos lados de la moneda. Es usual encontrar quejas frente a este tipo de avances tecnológicos debido a que en ocasiones reemplazan la actividad humana, generando así desempleo, tema que ya hemos tocado anteriormente Leer: La cuarta revolución industrial y los trabajos de futuro en nuestro Blog, debido a la optimización de tiempo y recursos en los procesos productivos; pero dichas quejas dejan de oírse cuando son Robots los encargados de desactivar bombas, limpiar drenajes, someterse a temperaturas muy altas, y demás labores indeseadas por el hombre. Todo tiene sus ventajas y desventajas.

En cuanto al tema de la Inteligencia Artificial, hay que decir que no todos los robots cuentan con ellas. Muchos simplemente son manejados a control remoto y no tienen la opción de decidir ni actuar por sí mismos, sino que dependen de las instrucciones constantes de un ser humano. Algunos otros, por el contrario, sí están dotados con esta tecnología. De esta forma, o pueden ir instruyéndose solos, basándose en una información previa que se les es instaurada, o memorizando las instrucciones que le son impartidas por una persona, un número determinado de veces, hasta aprenderlo por completo tema explicado más ampliamente en el artículo anterior de Machine learning: máquinas autodidactas que facilitan las tareas del hombre.

En las próximas entradas hablaremos más de los trabajos del futuro, enfocándonos de manera particular en las opciones con las que cada vez están innovando en el campo de acción de los seres humanos. Como siempre, en Exponencial queremos que veas ese “futuro” que ya estamos viviendo, para que estés preparado y sepas cómo sacarle el mejor provecho en tu vida personal, laboral y comercial ¡Síguenos leyendo!

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